Cada mascota tiene una expresión, unas manchas y una forma de mirar que la hacen inconfundible. En BUR3D transformamos las fotografías del cliente en una figura personalizada de su mascota, diseñada en 3D, impresa en resina y pintada a mano en nuestro taller.

De unas fotografías a una pieza única
El objetivo no es fabricar una figura genérica, sino reconocer en ella a la mascota que la inspiró. Por eso estudiamos las imágenes que nos envía el cliente: el color del pelaje, la forma de las orejas, las manchas, la expresión y cualquier detalle característico. Cuantas más vistas claras tengamos —frontal, laterales y detalles—, mejor podemos interpretar su personalidad.
1. Diseño y modelado en Blender
El trabajo comienza en Blender. Modelamos la figura desde cero, ajustando la silueta, las proporciones y los rasgos más reconocibles de la mascota. En esta fase también pensamos en la fabricación: una forma bonita debe poder imprimirse correctamente, resistir la manipulación y facilitar un acabado limpio.
El modelado combina observación y criterio artístico. No se trata de copiar una fotografía plana, sino de trasladar su esencia a un objeto tridimensional que funcione desde todos los ángulos.
2. Impresión 3D en resina
Una vez aprobado el diseño, preparamos el modelo para la impresión 3D en resina. Elegimos la orientación y colocamos los soportes con cuidado para conservar los detalles del rostro, el pelo y los pequeños relieves. La resina nos permite reproducir formas finas y superficies precisas, algo especialmente importante en figuras de este tamaño.
3. Retirada de soportes, limpieza y revisión
Al terminar la impresión comienza una parte decisiva del trabajo. Lavamos y curamos la pieza, retiramos los soportes uno a uno y revisamos toda la superficie. Después eliminamos marcas, repasamos uniones y corregimos pequeñas irregularidades para que el resultado quede uniforme sin perder el detalle original.
4. Capa de imprimación
Aplicamos una capa fina de imprimación. Esta capa revela cualquier defecto que todavía necesite corrección y crea una base homogénea para que la pintura se adhiera bien. Es un paso discreto, pero fundamental para conseguir un acabado cuidado y duradero.
5. Pintura con aerógrafo y pincel
La pintura se realiza siempre tomando como referencia las fotografías del cliente. Con el aerógrafo construimos los colores base, degradados, sombras y transiciones suaves del pelaje. Después utilizamos el pincel para los ojos, la nariz, las manchas, los accesorios y los detalles que dan carácter a cada figura.
Durante todo el proceso volvemos a comparar la pieza con las imágenes originales. Esa mezcla de tecnología y trabajo manual es la que convierte una impresión en un recuerdo verdaderamente personal.
El resultado: una mascota convertida en recuerdo
Cada encargo es diferente. Cambian el modelo, la postura, los colores y los pequeños gestos; lo que se mantiene es el mismo cuidado en todas las etapas. Estas son algunas de las figuras personalizadas que han pasado por nuestro taller:






¿Quieres una figura personalizada de tu mascota?
Envíanos varias fotografías claras y cuéntanos qué tienes en mente. Estudiaremos el proyecto y te explicaremos las posibilidades de diseño, tamaño y acabado.

Deja una respuesta